Noche de fiesta y goles en el Sebastián Moya Lorca. El Oleoinnova Mengíbar cerró la pretemporada con un contundente 10-2 frente al Ibros Fútbol Sala. Desde el pitido inicial, los rojillos pasaron como un vendaval, arrollando en ataque y dejando el choque visto para sentencia al descanso con un incontestable 6-0.
En la segunda mitad, la menor intensidad y algunos desajustes defensivos impidieron mantener la portería a cero, aunque la maquinaria local no dejó de generar hasta redondear la decena de tantos.
El momento más emotivo de la velada llegó tras el bocinazo final con la entrega de una placa de homenaje a Tortu, actual jugador del Ibros, por parte del Infierno Rojillo, en reconocimiento a sus más de diez temporadas defendiendo la camiseta rojilla. Broche de oro para una fase de preparación impecable antes de poner rumbo a Murcia la próxima semana para rendir visita al filial del Jimbee Cartagena.
