Tres puntos para el Oleoinnova Mengibar que supo madurar el encuentro desde la solidez defensiva y el acierto de cara a puerta. José Carlos, con un doblete, y Pedrolas, certificaron una victoria trabajada ante un rival que solo pudo recortar distancias en el tramo final.
El encuentro comenzaba con el Oleoinnova Mengíbar buscando llevar el peso del partido, pero el Imperio Rosales se plantaba con una defensa muy hundida que dificultaba la fluidez en la circulación de balón.
Fue necesaria la aparición de la astucia para romper el muro visitante. José Carlos, haciendo gala de su instinto, cazó un balón en el área para anotar un gol tempranero. Tras el tanto, el partido entró en una fase de control sin excesivos sobresaltos, y con unos últimos minutos de juego más favorables al equipo ceuti.
Tras el paso por vestuarios, el guion cambió. El equipo salió con una marcha más, buscando ampliar una renta que se antojaba corta. La insistencia tuvo premio nuevamente en las botas de José Carlos, que firmaba su particular doblete y ponía tierra de por medio en el luminoso.
Con el 2-0, el Oleoinnova Mengíbar se sintió cómodo, manejando los tiempos y saliendo con peligro a la contra. Ya en la recta final del choque, Pedrolas aprovechaba el ataque de portero jugador visitante para subir el 3-0 al marcador, desatando la alegría en la grada y dejando el partido visto para sentencia.
Con el ataque de 5, llegaría el único tanto visitante a falta de menos de 3 minutos y aunque lo intentó hasta el final, Rafa salvó el segundo a falta de 19 segundis, el marcador ya no se movería.
